A 20 metros de distancia ya se podía advertir que tenía una cara de piantada de esas que no se ven todos los días, tal vez ayudada por un pedo monumental; la mujer disminuye lentamente su marcha y se aproxima al sector de la vereda por el cual pasaría yo unos segundos después como para interceptarme...justo a mí, que ya de por sí venía apurado por estar llegando con demora al encuentro con mis amigos.
Era obvio que se venía algún mangazo y era casi imposible zafar. Quizás querría saber la hora, o que le indique cómo llegar a determinada dirección; como mucho que le dé fuego o que le convide un pucho, con lo cual no hubiera tenido demasiado éxito ya que no fumo, o en el peor de los casos necesitaba unas monedas para el bondi.
Jamás de los jamases hubiera esperado que me dispare la siguiente pregunta:
"Te pido un favor, ¿no me prestarías 4 pesos para comprar 4 pastillas de Sertal (*)?"
Hice un gesto de negación, al tiempo que la miraba con cara de "¿¿WTF??" y la gambeteaba cual Maradona en el '86 contra los ingleses. Las siguientes cuadras las dediqué a pensar una y otra vez si lo que acababa de escuchar era realmente eso que creí haber escuchado.
Primero que nada, me encanta la soltura con la cual se usa el verbo "prestar" en la calle, como si alguna vez ese "préstamo" realmente vaya a ser devuelto. Además yo entiendo que el médico le haya recetado un tratamiento prolongado, pero creo que si arranca pidiendo 4 pesos de un saque no va a lograr gran cosa, aunque también comprendo que la inflación está haciendo estragos en los bolsillos y que los mangazos en monedas de baja denominación ya no rinden como antes.
Pero bueno, eso en todo caso ya es un problema de ella. Que tenía cara de piantada, no sé si les dije...
(*) Conocido medicamento antiespasmódico, ideal para cuando se reciben preguntas extrañas o se leen posts bizarros como este.
lunes 30 de junio de 2008
Tocame un vals
martes 24 de junio de 2008
La del mono
A vos, Marley, que te lastraste cucarachas en Tailandia, grillos en Mongolia, gusanos en Tanzania y vaya uno a saber cuántas porquerías más.
A vos, Tusam (hijo), que en aparente estado de concentración te introducís objetos sólidos en la laringe y no sos ni la mitad de lo capo que fue tu viejo.
A vos, bagayero viejo de boliche, que llegada la hora de cierre del establecimiento (y a veces no tanto) y con un elevado nivel de alcohol en sangre (y a veces no tanto) te "comés" cualquier bicho canasto con tetas que pasa delante tuyo.
A vos, fakir de cuarta, que te tragás el sable y paradójicamente te pensás que sos el más macho del barrio.
Y a todo aquel que se pueda sentir identificado con estas palabras.
Los desafío a ver quién se anima a entrarle a este verdadero cadáver de banana que algún estúpido dejó olvidado en la heladera del laburo:
martes 17 de junio de 2008
Inocencia con mayúsculas
Corría 1985. El pequeño Blus, quien con sus escasos 6 años de edad cursaba el 1er grado, salía de la escuela ese mediodía y afuera lo esperaba su madre, como siempre. Sin embargo para él no era un día más, ya que un nuevo conocimiento adquirido en clase había llamado poderosamente su atención.
Ya en la puerta del colegio se genera un diálogo parecido al siguiente:
- Blus: ¡hola má!
- Madre: ¡hola Blus! *beso*, ¿cómo te fue hoy?
- Blus (visiblemente consternado): bien, no sabés, ¡aprendimos una cosa nueva, rarísima!
- Madre (temiendo que pueda haber sido sobre sexo): ahh mirá vos, ¿y de qué se trata?
- Blus (con aires de haber salido de una clase de física cuántica): es algo de lengua, de que cuando escribís un nombre propio la palabra tiene que empezar con mayúsc...bueno no me acuerdo bien cómo se decía, y sino va con min...esteee...¡ay no me sale!
- Madre: ahh, seguro que les enseñaron las mayúsculas y las minúsculas.
- Blus (totalmente asombrado y desilusionado): uuuy, no me digas que vos ya las conocías...
- Madre: *risas*
- Blus: ?!
jueves 12 de junio de 2008
Tránsito ligero
Nuevamente el hecho que origina un post tuvo lugar en el subte, luego de un día laboral que finalizaba sin pena ni gloria como cualquier otro (nota mental: creo que estoy pasando demasiado tiempo allí en las profundidades de la tierra).
Este supuesto oficinista impecablemente trajeado hubiera pasado desapercibido para mis ojos, de no ser porque se estaba tomando un Activia; para los que no lo conocen, se trata de una especie de yogurt bebible hecho a base de ciruela que ayuda a ir de cuerpo regularmente (a cagar como un relojito, bah). Hago aquí un paréntesis: vaya novedad que la ciruela te hace mover el vientre, creo que Colón cuando llegó a América tenía problemas intestinales y ya conocía las propiedades evacuadoras de esta fruta; al parecer fue la gente de La Serenísima los pioneros en encontrarle la veta comercial al asunto, siempre con la complicidad de Pancho Ibáñez.
No sólo llamó mi atención por lo que estaba consumiendo sino por cómo lo hacía: utilizaba una pajita o sorbete, y cada 3 o 4 tragos sacaba de su bolsillo una servilletita de papel prolijamente doblada para limpiar los restos de su boca (utilizar el canto de la mano o directamente la parte superior de la manga del saco no parecía ser una posibilidad viable). Su rostro fue alterado para preservar su identidad (?), pero les aseguro que había constipación en esa mirada que este arriesgado paparazzi supo captar mientras simulaba enviar un mensaje de texto.
Ni bien el tren se detuvo en la estación Carlos Pellegrini el hombre se levantó raudamente de su asiento, pero no para golpearme por tomarle fotos a escondidas sino para descender de la formación como alma que lleva el diablo; luego de ese epidosio el viaje continuó con total normalidad.
Días después me lo volví a cruzar en el subte aproximadamente en el mismo horario, sólo que esta vez permaneció en el vagón unas cuantas estaciones más que la vez anterior, quedándose allí incluso después de haberme bajado yo. Ahí fue cuando comprendí que en aquella oportunidad el Activia había hecho efecto antes de lo previsto.
sábado 7 de junio de 2008
De par en par
No dialogar con extraños, preguntar "quién es" antes de abrir la puerta, no aceptar caramelos de gente desconocida...consignas básicas de seguridad que todos aprendimos desde pequeños. ¿Todos? bueno, casi: mis vecinos del primer piso parecen haber faltado a la clase de "Sentido Común I" el día que explicaron que cuando salís de un edificio tenés que cerrar la puerta nuevamente.
Parece tonto, quizás hasta infantil, pero es real y no sucedió una sino varias veces. Llegar a tu casa y encontrar la puerta de calle abierta a 90° sin ver a nadie en los alrededores produce una sensación de miedo y desconcierto a la vez; miedo por la horrible pero cierta posibilidad de que alguien con intenciones poco felices haya ingresado aprovechando el descuido, y desconcierto frente a la estupidez humana que nunca deja de sorprenderme.
Ante nuestros reiterados reclamos, las respuestas son siempre más o menos parecidas: "¡uuy disculpame, no me di cuenta!", "es que venía con el cochecito del nene", "lo que pasa es que estábamos muy cargados con bolsas". Obviamente ninguna es suficiente para explicar semejante idiotez. Hubo que poner el consabido cartelito en la entrada que explica que la puerta debe permanecer cerrada las 24 hs. para seguridad de todos (el cual muy probablemente tampoco alcanzarán a leer con tanto bártulo), como si hiciera falta a esta altura del partido con los tiempos que corren en Buenos Aires. ¿Necesitarán que se lo grafiquen en un pizarrón? ¿querrán una función de títeres? ¿o recién lo van a terminar de comprender cuando realmente se meta alguien en el edificio y cometa cualquier tipo de atrocidad, ya sea para con ellos mismos o con vecinos de otros departamentos que nada tuvieron que ver?
Si bien no podemos volvernos paranoicos y encerrarnos dentro de nuestros hogares por la inseguridad que reina en las calles, tampoco es cuestión de andar facilitándole la tarea a los delincuentes tan groseramente. Una frase con la cual no estoy de acuerdo dice que la ocasión hace al ladrón; yo le agregaría "y la gente pelotuda también".
viernes 6 de junio de 2008
¿No será mucho?
Las fenómenas de Meryl y Nosotras desde sus blogs Ya sé que soy jodida y A mi me va perfecto respectivamente han querido transformarme en el feliz poseedor de este nuevo galardón denominado "Premio al esfuerzo personal", un hecho paradójico ya que este post lo empecé a escribir en el laburo...recomiendo que no dejen de visitar ninguno de estos blogs ya que seguramente saldrán de allí sonriendo, como me sucede a mi cada vez que paso por allí.
Con las manos ocupadas por ambas estatuillas quería decirles que me parece muy groso poder sacarle una sonrisa a alguien con lo que uno escribe "por deporte", eso alimenta las ganas de seguir escribiendo e inmiscuyéndome en este mundo blogueril, el cual últimamente se ha convertido en una especie de cable a tierra para mi...desde ya muchísimas gracias!! :)
Y como todo en esta vida, esto también tiene sus reglas:
1. Guardar el premio con el enlace a quien te lo concedió. (listo)
2. Publicar estas reglas. (acá lo estoy haciendo, ¿no ves?)
3. Compartir seis cosas o valores importantes y seis que no lo son. (¿por qué seis y no ocho, por ejemplo?)
4. Elegir a seis personas más. (y dale con el seis...)
5. Avisar a los galardonados dejando un comentario en sus blogs. (¿algo más? ¿un whisky no querés?)
Mis seis cosas o valores importantes:
El amor
La familia
La amistad
La salud
Ser feliz
Viajar
Mis seis cosas o valores que no lo son:
La gente garca, cualquiera sea su ámbito social
Los que se esfuerzan para que nuestra TV sea una basura cada vez más grande
Los políticos chorros y corruptos
El Actimel (?)
Los que lucran con el sufrimiento ajeno
Coincidiendo con Meryl, definitivamente esta lista!
Y los ternados sonnnnn (aunque haya mas de tres, me gusta la palabra "ternar " jeje):
La Vidu, por su blog Mientras las tabas me den con qué
http://mientraslastabasmedenconque.blogspot.com
El Dany, por su blog El fiel reflejo
http://elfielreflejo.blogspot.com
Millie, por su blog Parafraseando mi alma
http://parafraseandomialma.blogspot.com
Akasha, por su blog Princess Akasha
http://princessakasha.blogspot.com
Témpera, por su blog Témperas mentales
http://temperasmentales.blogspot.com
Gabrielote, por su blog Quién...yo?
http://solo-un-blog.blogspot.com
domingo 1 de junio de 2008
Poné "play"
Miro fútbol desde mi más tierna adolescencia, en algunas épocas más y en otras menos, dependiendo de las ganas y las obligaciones que existan de por medio. Si bien me encanta ir a la cancha, nunca fui un asíduo concurrente porque hoy en día para ver el partido tranquilo como corresponde hay que ir a platea y es bastante costoso (no es que sea amargo, pero últimamente la cosa está demasiado heavy como para ir a la popular); por esta razón suelo seguir a mi equipo favorito por TV, o en su defecto por radio, y llegado el lunes me gusta ver además el resumen de goles de la jornada, las jugadas más destacadas y hasta la previa con la llegada de los hinchas a los estadios.
Lo que de ninguna manera puedo soportar son los reportajes que le hacen a los jugadores: ni las notas a las apuradas al término del encuentro con el pobre tipo completamente bañado en sudor y con ganas de irse al vestuario lo antes posible, ni las aburridas conferencias de prensa cuyo fin es explicar lo inexplicable, ni las preguntas hechas durante la semana en los entrenamientos sólo para calentar el ambiente (sobre todo si hay algún clásico en puerta). ¿La razón? muy simple: pareciera que todos pero TODOS ellos tienen puesto un cassette (qué antiguo!) con respuestas fijas ante cada pregunta formulada por la prensa, y por si esto fuera poco las mismas son absolutamente hipócritas y están sobrecargadas de falsa humildad.
Veámoslo con tres ejemplos bien concretos para que quede claro a qué me refiero:
Situación 1: luego de una derrota por goleada y con baile incluído.
- Periodista: ¿con qué sensación te vas de la cancha este momento, después de haber sido vapuleados de esta forma?
- Lo que el jugador dice: no, la verdad que con mucha bronca pero también con la tranquilidad de que el equipo dejó todo en la cancha...el fútbol es así, a veces se gana y otras se pierde, tendremos que trabajar durante la semana para corregir algunos errores.
- Lo que el jugador en realidad quiso decir: saltando en una pata me voy...¿vos sos pelotudo o te hacés? siete goles nos comimos, ¿cómo te parece que me puedo ir? ¡¡¡como el orto!!! y, también...qué querés, si es uno peor que el otro, el 9 se acuesta con el técnico, el 5 toma merca y el arquero es travesti en Constitución.
Situación 2: luego de ganar un partido muy bravo sobre la hora, habiendo el entrevistado convertido el gol decisivo.
- Periodista: al final pudieron definirlo y encima con un gol tuyo de chilena, ¿cómo te sentís al respecto?
- Lo que el jugador dice: no, la verdad que muy contento, pero que yo haya hecho el gol es lo de menos, lo importante es que el equipo nunca bajó los brazos y finalmente se nos dio.
- Lo que el jugador en realidad quiso decir: ¡¡boludooooo, no lo puedo creeerrr!! ¿vos viste el golazo que hice?? ¿pero en serio lo viste bien? si no fuera por mi ahora estos muertos de hambre estarían todos llorando, tienen que arrodillarse y dar gracias al cielo que tienen un jugador como yo en el plantel. Este triunfo es pura y exclusivamente mérito mío...¡¡¡giles!!!
Situación 3: luego de ganar una final y obtener un campeonato
- Periodista: felicitaciones por esta nueva copa, ¿qué se siente ser el flamante campeón?
- Lo que el jugador dice: bueno la verdad que muy feliz, le quiero dedicar este triunfo especialmente a la gente que nos bancó durante todo el torneo y siempre tuvo confianza en nosotros, y a mi familia por supuesto.
- Lo que el jugador en realidad quiso decir: Seeee chabón no te explicooo, estoy que me tiro pedos de colores!! ¿Sabés la de guita que nos van a dar ahora de premio entre el club y los "esponsor"? Dejame de romper las pelotas vos con tus preguntas del orto que me quiero ir al vestuario a festejar en bolas con los muchachos, ponerme bien en pedo y después ir directo a casa a echarle tres polvos seguidos a mi jermu.
Señores periodistas deportivos: empecemos a hacer preguntas más profundas y cuyas respuestas no sean tan predecibles. Indaguemos un poco más sobre los manejos mafiosos de los dirigentes, de la AFA, de los representantes y del fútbol en general. En una de esas los jugadores les respondan que nada de eso existe y que todo es producto de una paranoia colectiva. O tal vez, por primera vez en su vida, les digan la verdad.









