martes 6 de mayo de 2008

Peor que las vacas

Soy usuario asíduo del subte de Buenos Aires como varios miles de porteños más, y si bien soy consciente de que en medios de transporte como los ferrocarriles se viaja siempre mal, nosotros también pasamos cada veranito...

Esta mañana ya desde la calle se podía apreciar que la cantidad de gente en la estación superaba los límites físicos tolerables, y mientras sacaba mi boleto se podían divisar los queridos letreros: "Línea B con demora". Como si hiciera falta aclararlo. Me dirijo como puedo hacia el final del andén entre codazos y pisotones con la ilusión de que los trenes vengan menos llenos en esa parte (pobre ingenuo) y sabiendo que de todas maneras iba a tener que dejar pasar dos o tres formaciones; las que dejé que se vayan estaban hasta la manija, no cabía un alfiler, pero nunca falta el valiente que se manda y logra entrar, mientras desde los altoparlantes los empleados aúllan: "NO TRABEN LAS PUERTAS!!". Las ganas de ametrallarlos comenzaban a invadirme.

Finalmente logro quedar peligrosamente al borde de las vías, con lo cual el próximo tren que vendría sería el mío con toda seguridad. Cuando por fin llega, decido subir...no, miento, la marea humana que estaba detrás decide por mi y cuando me quiero acordar ya estoy incrustado dentro del vagón. En cada estación la presión ejercida contra mi cuerpo es un poco más fuerte, producto de los infelices que siguen subiendo, y con cada frenada le piso el pie al señor de al lado y le pido disculpas, aunque es sabido que en esas situaciones "todo vale". Me suenan mensajes de texto, pero no logro sacar las manos para revisarlos. Puteo en silencio a todo lo que me viene a la mente: a los empresarios de Metrovías que seguro están viajando cómodos en sus remises, a Kristina y su idea del tren bala, a mi maestra de 3er grado y ya que estamos a mi jefe también. Siento manos ajenas en mis partes traseras: mi costado racional me dice que alguien de atrás intenta acomodarse, mi costado paranoico me dice que me están choreando y mi costado mal pensado me dice que un degenerado aprovecha el amontonamiento y le toca el orto a la gente. Un codo me corta la digestión, y la vieja de al lado hace movimientos bruscos y emite quejidos, como si fuera la única en estado de hacinamiento.

Transcurren unos veinte minutos que parecieron horas, el paseo va llegando a su fin y los pasajeros descienden poco a poco en el centro. El sistema circulatorio vuelve a la normalidad y mi espalda está toda sudada. Realizo el chequeo rutinario de mis pertenencias: guita, celular, mochila, compu del laburo, riñones, todo parece estar en su lugar. Me acomodo la ropa como puedo y salgo a la superficie, el viento me golpea el cuerpo secando mi transpiración, dando origen a una posible futura gripe. "Esto recién comienza", pienso: todavía falta el día entero de laburo.

17 pasaron y opinaron:

Border dijo...

Es tal cual lo contas, por esa razon consegui un laburo a 2 cuadras de mi casa por ende evito subtes, trenes, colectivos, botelleros, barrenderos, palito bombon heladoooooooooooo. (¿?)
Abrazo grande.
Buen dia.
Namaste.

Blus dijo...

Claro, esa es la solución, lo mismo que los días que trabajo desde casa. Pero cuando vas a la oficina, quedás a merced de los vaivenes del transporte público y perdés todo el tiempo recuperado :(

Ahh puse un link a tu blog, que está muy bueno.

Saludos!

Meryl dijo...

Bueno, Blus, no te preocupes, ya vas a ver dentro de poco cuando Mauricio arregle todo (?) y ahí si que "va a estar bueno Buenos Aires"...je,je!!

PD: Se agradece el link, y haré lo propio en el mío. Saludos.

Blus dijo...

Gracias por el link Meryl!

Ahh y lo del subte no creo que lo arregle ni Mandrake...cuando salí del laburo aún seguía con demoras :s

Saludos!

Ana dijo...

Uy, me sentí re identificada. Pero me pasó lo mismo que a border, me mudé cerca del trabajo para evitarlo.

Mariana Rossi dijo...

Gracias a Dios q vivo en Córdoba, q tengo auto y q mi trabajo es a 15 cuadras. Definitivamente soy una afortunada!!

Blus dijo...

Ana: me están tentando, en cualquier momento agarro los clasificados y me pongo a buscar depto cerca del laburo...

Mariana: aquí en Bs.As. lo bueno serían las 15 cuadras de distancia, porque con el tránsito que hay creo que ni el auto te asegura que llegues a horario.

Gracias por sus comentarios! :D

pillow of winds dijo...

Eso se llama ser positivo!

Yo me llevo música y trato de pensar en cosas lindas.

Igual, la Linea A es mucho más tranquila la B, que no parece conocer el horario "no-pico", los trenes siempre van llenos!

Blus dijo...

Sip la B salvo en horarios tipo 2 de la tarde suele ser infernal, y en la A tenés el factor riesgo de las puertas que se abren manualmente en cualquier momento, no me digas que no es toda una aventura! :S

Saludos!

nosotras dijo...

A mi me da verguenza por los turistas.
Muchas situaciones me dan verguenza y pienso en los turistas.

en fin
Besos
Una de nosotras

Araña Pollito dijo...

Augh! Habia dejado un comment bastante sarnoso anti-transporte publico y Juan Carlos Blogger se lo manyó. Maldicion.

Saludos y gracias por la visita!

Araña Aráñez

Blus dijo...

Nosotras: a veces yo también tengo esa sensación de "qué feo que vean esto los de afuera", me pasa más seguido de lo que quisiera :(

Araña: quedate tranqui, Juan Carlos se comió varios de los míos también, debe estar echando una buzarda de aquellas...

Gracias por los comentarios!

Araña con antifaz dijo...

Parece una pelicula de terror..

Mujer pero Sincera dijo...

Te falta viajar en el Transporte Publico Cordobes, por modicos 1.70..
Te la debo.

Gracias por pasar por mi blog.

Te espero.

besos

Blus dijo...

Araña: tenés razón, pero en lugar de Freddy Krueger o Jason, los actores somos nosotros :(

Mujer sincera: naah, $1.70 sale el bondi en Córdoba? Me imagino que como mínimo viene con aire acondicionado, calefacción, llantas cromadas y choferes educados!

Gracias por la visita!

Ezequiel dijo...

Voy a caer en la chabacaneria, algo que este blog no se merece, pero la temática sí. Pero cada vez que viajo en subte asoma un costado escatológico y no puedo dejar de considerar al viaje en subte como una gran metafora del sistema digestivo. Esas bocas fagocitando cuerpo tras cuerpo. El masajeo dentro del estomago de la maquina de acero, la extracción de todo lo nutritivo y finalmente la expulsión triste, de los restos no digeribles (osea las personas). El subte apesta!!!!!

Saludos

Ezequiel
www.unarazonparavivir.com.ar/blog

Blus dijo...

Eze: qué buena la analogía, no es para nada chabacana! Eso explica por qué al salir del subte me siento un tereso :s

Saludos!

 
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