El ama de casa abre la ventana del comedor con la esperanza de que el ambiente se ventile un poco; "mirá que humareda, no debí dejar ese pollo tanto tiempo en el horno", piensa con ingenuidad. A poca distancia de allí un automovilista circula perplejo por una avenida céntrica a paso lento, apenas ve unos pocos metros más allá de su parabrisas y se pregunta cómo es posible que haya neblina y a la vez la luna permanezca visible con un extraño color amarillento. Finalmente, un turista extranjero que camina por San Telmo hojea una y otra vez su guía de viajes: jura y recontra jura no haber leído nada acerca de ese oscuro y maloliente manto de penumbra que cubre a la ciudad.
Aunque parezca una película de ciencia ficción, situaciones como éstas se han vuelto cotidianas para los que vivimos en la Ciudad de Buenos Aires (que dicho sea de paso, de buenos ya no tienen nada) y sus alrededores; sucede que unos señores decidieron quemar grandes pastizales a pocos kilómetros de aquí y, debido a esto y a la dirección e intensidad de los vientos, una densa capa de humo se instaló en la urbe porteña y varias ciudades más desde hace varios días y a toda hora. Resultado: visibilidad reducida y olor nauseabundo en las calles, molestias oculares y respiratorias, y lo peor de todo: más muertes en las rutas argentinas por accidentes de tránsito.
Ahora bien, nadie puede hacer algo al respecto, al margen de haber detenido ya a dos sospechosos de provocar los incendios? Empeoraría la situación intentar sofocar las llamas? Quién se ocupa de prevenir y controlar este tipo de cosas? Esa amarga sensación de ausencia de autoridades competentes regresa una vez más, y no parece querer irse.
Actualización 19/04/2008
El humo está muy a gusto en Buenos Aires y no parece tener ninguna intención de irse, ya es prácticamente un miembro más de la familia y nos estamos acostumbrando a convivir con él. No hay conversación, noticia periodística o chimento de pasillo en donde no se lo mencione. Los buscas de siempre ya le encontraron la veta comercial: 2 pesitos el barbijo en la calle (unas 10 veces más de lo que cuesta comunmente en los comercios), y lo peor es que se vende como pan caliente; faltaría que Crónica TV ponga en sus famosas placas rojas: "faltan X días para que se vaya el humo".
En la foto: vista de la Av.Corrientes hacia el centro, a pocas cuadras del obelisco...alguien lo ve?
jueves 17 de abril de 2008
Humos bajos
Etiquetas:
accidentes de tránsito,
actualidad,
Buenos Aires,
humo,
quema de pastizales
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6 pasaron y opinaron:
Pero no sea tan pesimista amigo... vea siempre el lado positivo de la cosa. Ya no habra mas conflictos por los lugares "libre de humo", con lo cual uno podrá fumar en cualquier sitio sin que nadie le rompa las tarlipes... :s
Cierto *cof*, tal vez fui un poco pesimista *cof cof*
Otra que se me ocurre es que alguna empresa va a empezar a vender tubos de oxígeno para así poder respirar aire puro *COF!*...no perdón, estoy siendo pesimista nuevamente :D
Mira, yo por si acaso, como por ahora el humo es gratis, estoy juntando todo lo que puedo (en mis pulmones, en los ojos).como viene la cosa...pronto te lo van a venir a vender....
Seee totalmente, ya los veo vendiendo el humo envasado con las mesitas por el centro y con un letrero que diga: "El regalo ideal para grandes y chicos, humo original de Buenos Aires para rememorar aquellos días en que la ciudad parecía un fumadero de opio".
A los analistas y ¿entendidos? del tema, quienes dijeron que el humo no era tóxico, quisiera preguntarles: ¿¿¿Qué entienden por la palabra "tóxico"??? Seguramente algo diferente que mis ojos, garganta y pulmones...
Calculo que con "no-tóxico" se refieren a que todavía no se murió nadie por causa directa de la inhalación del humo, amén de los pobres tipos que fallecieron en los accidentes de ruta por la escasa visibilidad.
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